1
I, IV, V, I. Esta es una de las progresiones de acordes más comunes debido a su simplicidad. Se basa en la cadencia perfecta: los acordes I, IV y V, respectivamente llamados acordes de tónica, subdominante y dominante, son los acordes más fuertes.
I
IV
V
I
C
F
G
C
2
I, V, vi, IV. Popular en varios géneros musicales: el contraste entre acordes opuestos (el acorde V es el opuesto al I y el IV es el opuesto al vi) es lo que hace que la progresión suene tan bien. En este caso, el acorde vi menor trae consigo complejidad y profundidad emocional.
I
V
vi
IV
C
G
Am
F
3
I, vi, ii, V. Es fácil encontrar esta progresión en la mayoría de los estilos, pero es especialmente común en el jazz y el R&B. Esta progresión es también la base del turnaround en el blues.
I
vi
ii
V
C
Am
Dm
G
4
vi, IV, I, V. Esta es una variación frecuente de la progresión de acordes I-V-vi-IV.
vi
IV
I
V
Am
F
C
G
5
I, vi, IV, V. Es una variación de la progresión I-vi-ii-V, y solo difiere en un solo acorde: el acorde ii ha sido reemplazado por IV, un acorde mayor, más alegre.
I
vi
IV
V
C
Am
F
G